Después de varios accidentes causados por conductores ebrios durante el fin de semana, el gobernador Alfredo Cornejo destacó que “las leyes no van a solucionar los problemas por sí solas”. Hizo referencia a las recientes normativas sancionadas en la Legislatura, que endurecen las sanciones para quienes manejan con un nivel de alcohol en sangre superior al permitido. Para Cornejo, no basta con la “gestión del Estado”, pues también es esencial “la responsabilidad individual”.
“Sabiendo que pueden cometer un delito y enfrentando duros incentivos negativos, como la cárcel, hay personas que siguen manejando alcoholizadas”, se lamentó Cornejo. Asimismo, enfatizó que es fundamental “devolver la responsabilidad a la sociedad” y no centrar toda la atención en el Estado.

El mandatario resaltó que el incremento de controles policiales ha llevado a un aumento en la detección de casos de conductores en estado de ebriedad. “La deliberación pública debe transmitir la responsabilidad a la sociedad y no poner solo el foco en el Estado”, afirmó.
En cuanto a la situación delictiva en Mendoza, Cornejo negó un aumento en los homicidios, explicando que “aunque cuatro homicidios en una semana puedan ser relevantes periodísticamente, no cambian las estadísticas anuales”. Durante un recorrido por el Banco de Huellas Genéticas junto a la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, Cornejo pidió a los diputados de la oposición apoyar el proyecto de Registro de Huellas Genéticas, impulsado por la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus.

“Venimos bajando en todos los homicidios, tenemos una tasa menor que Santiago de Chile por cada 100 mil habitantes. Estamos bastante mejor que hace 5 o 10 años atrás”, aseguró. Además, señaló que, aunque “hemos reducido los delitos violentos, quisiéramos seguir bajando a tasas europeas”, y reconoció que el narcomenudeo sigue siendo un problema, describiéndolo como “un emprendimiento económico sumamente rentable”. Cornejo concluyó que, aunque la situación no es alarmante, “lo preocupante es el alto consumo de drogas, no solo en Mendoza”.
