ANSES ofrece una ayuda económica que puede llegar a los $350.000 para quienes estén atravesando una situación de desempleo. Aunque muchos lo conocen como “bono”, en realidad se trata de la Prestación por Desempleo, un ingreso mensual destinado a trabajadores que perdieron su trabajo sin causa justificada.
Este beneficio no tiene un monto fijo, ya que se calcula en base al salario que tenía la persona antes de quedarse sin empleo. En algunos casos, el pago puede acercarse a los $350.000, dependiendo del historial laboral y los aportes realizados.
Para poder acceder, es necesario cumplir con ciertos requisitos. En primer lugar, la desvinculación laboral debe haber sido por motivos ajenos al trabajador, como un despido sin causa, el fin de un contrato o el cierre de la empresa

Además, se exige haber realizado aportes durante un período mínimo. En el caso de trabajadores permanentes, deben contar con al menos seis meses de aportes en los últimos tres años. Para quienes tenían empleos temporales o de temporada, se requiere haber trabajado al menos 90 días en el último año.
Otro punto clave es que el trámite debe iniciarse dentro de los 90 días posteriores a la finalización del trabajo. Si se supera ese plazo, se pierde la posibilidad de acceder al beneficio.
El monto que se cobra surge del cálculo del 75% del mejor salario mensual de los últimos meses trabajados, con un piso y un tope vinculados al salario mínimo vigente
