Mendoza registró un aumento en su tasa de asesinatos durante 2024, según los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Seguridad de la Nación. La ministra Patricia Bullrich presentó las cifras en conferencia de prensa y confirmó que la tasa de homicidios dolosos en la provincia fue de 3,4 cada 100.000 habitantes, un incremento respecto al 3,2 registrado en 2023.
El número total de homicidios dolosos en Mendoza ascendió a 71 casos, cinco más que el año anterior. A pesar del aumento, la provincia se mantuvo por debajo de la media nacional, que se ubicó en 3,8, y muy lejos de los casos más críticos del país, encabezados por Santa Fe (4,9), Salta y Chaco (4,6).
“La baja de homicidios en el 2024 es la más baja que se registra desde que tenemos estadísticas, una tasa de 3,8, la mejor de América Latina”, destacó Bullrich, al hacer referencia al panorama nacional. Sin embargo, en Mendoza la segunda mitad del año fue determinante para la suba, ya que entre enero y julio la tasa era de apenas 1,7, pero se duplicó al contabilizarse los crímenes ocurridos de agosto a diciembre.

El informe posicionó a Mendoza en el grupo de las 12 provincias más afectadas por homicidios dolosos en 2024, junto a Tucumán, Misiones, Entre Ríos y Santiago del Estero. Por el contrario, La Rioja fue la provincia con la tasa más baja del país, con solo un asesinato cada 100.000 habitantes.
Además de los homicidios, Bullrich detalló otras cifras vinculadas al delito. En el primer trimestre de 2025 se registraron 507 asesinatos en todo el país, una baja del 9,6% respecto al trimestre anterior. También subrayó la reducción del 14,3% en homicidios de mujeres, así como una caída del 35,9% en delitos de trata de personas.
En contrapartida, el robo fue el único delito que subió, con un incremento del 0,5%. Bullrich lo atribuyó al auge del robo de celulares, delitos digitales y motochorros, y anticipó que se trabajará con las policías provinciales para contener este fenómeno.
En Mendoza, los números en alza prenden una señal de alerta sobre el comportamiento de la violencia letal, pese a mantenerse en niveles más bajos que hace una década, cuando la provincia tuvo una tasa de homicidios dolosos de 9 cada 100.000 habitantes. El desafío ahora, para la gestión provincial y nacional, será prevenir que esta tendencia vuelva a crecer.
