Mendoza puso en marcha un ambicioso programa para transformar el funcionamiento de sus farmacias hospitalarias. A través del Ministerio de Salud y Deportes, la provincia comenzó a implementar sistemas automatizados de dispensación que permitirán seguir cada medicamento desde su ingreso hasta su administración al paciente (un cambio estructural en la gestión sanitaria).
La primera etapa del proyecto incluye la instalación de armarios inteligentes en hospitales de alta complejidad. Estos dispositivos garantizan trazabilidad total y control en tiempo real del stock (lo que permite detectar consumos, vencimientos y movimientos con precisión), posicionando a Mendoza como una de las jurisdicciones más avanzadas del país en este tipo de tecnología.
Para el personal de salud, el impacto será directo. Farmacéuticos y enfermeros podrán trabajar con mayor eficiencia y seguridad, ya que la automatización reduce el margen de error humano y agiliza la entrega de medicamentos (especialmente en áreas críticas donde el tiempo es determinante). Además, habrá disponibilidad permanente de insumos durante las 24 horas.

El despliegue inicial alcanzará a ocho hospitales durante este año, con la instalación de 21 equipos y una segunda etapa que sumará otros 44 dispositivos. El objetivo es extender el sistema a toda la red pública, consolidando un modelo integral de gestión que moderniza el almacenamiento y distribución de fármacos (con impacto en la calidad de atención).
En términos económicos, la inversión inicial fue de casi un millón de dólares, pero con una negociación que permitió reducir costos significativamente. Desde el Gobierno aseguran que el sistema generará un ahorro superior al 15% en el gasto anual de medicamentos (equivalente a más de 8 millones de dólares), con la posibilidad de duplicar ese beneficio en los próximos años si el plan avanza según lo previsto.
