Las idas y vueltas entre dirigentes, partidos y alianzas no resisten un archivo. Se desdicen de una elección a otra. Uno de los ejemplos más claros ocurrió en Cambia Mendoza: UCR, PD y el PRO se dieron la mano para vencer al peronismo. Después, se sacaron los ojos y la mesa familiar cada vez fue más chica.
Tal fue el enojo con los radicales, que el propio presidente del PRO, Gabriel Pradines, dijo más de una vez que el límite para cualquier alianza era Alfredo Cornejo y el kirchnerismo o La Cámpora. De fondo, Omar De Marchi que se tranformó el enemigo acérrimo del mandatario provincial, aplaudía de atrás. Los del PRO que se enfrentaron al lujanino abrieron otras vertientes: un mapa complicado de entender que será motivo de otra nota.

Frases textuales como “ni Cornejo ni La Cámpora”, “el PRO no tiene nada que ver con el tipo de gestión de los radicales” y “No importa a quién voten, pero que sea oposición. Así evitamos que la Legislatura sea una escribanía”, son apenas algunas frases de Pradines que era uno de los principales críticos de la gestión de Guaymallén, sillón que quiere ocupar. Hace bastante que dejó de viralizar videos: ¿espera una alianza provincial?
Pero en política todo puede pasar y de destrozar al Gobernador, pasó primero a firmar la alianza para las elecciones municipales de Luján de Cuyo como aliados de Cambia Mendoza. Y ahora, lo recibió en una actividad de la Fundación Pensar y hasta fue parte de uno de los paneles. El evento contó con la presencia de referentes del Pro a nivel nacional: la vicepresidenta de la Fundación Pensar, Silvia Lospennato; el secretario de la institución, Francisco Quintana, el representante en la Argentina de la Fundación Konrad Adenauer, Maximilian Hedrich y el ex ministro de Producción nacional, Dante Sica.
Hay un detalle en esta relación: el principal vínculo de Cornejo con el PRO es vía Esteban Allasino, el jefe comunal lujanino que es uno de los ingenieros mimados de Mauricio Macri. No obstante, la foto de Pradines compartiendo un escenario con Cornejo muestra que lo que se escribe con la mano se borra con el codo. En realidad, fue el resultado del papelón electoral de Provincias Unidas (ex Unión Mendocina y algunos sellos de goma) que le hizo perder a los amarillos todos los lugares que ponían en juego.
El encuentro fue encabezado por el presidente de la entidad en la provincia, Rolando Baldasso, otro demarchistas que se fue de boca y tuvo que darle la bienvenida a Cornejo. Reunió a legisladores, empresarios, dirigentes del PRO y otras fuerzas políticas; referentes productivos y especialistas del sector agroindustrial de la región cuyana.
La temática del evento, declarado “de interés legislativo”, estuvo marcada por la necesidad de trazar estrategias de crecimiento sostenible e innovación para el aparato productivo cuyano. Los disertantes expusieron sobre los retos actuales que enfrentan las cadenas de valor locales, la eficiencia en el uso de recursos clave como el agua y la competitividad en los mercados internacionales.
Por otra parte, coincidieron en que el desarrollo de las economías regionales constituye un pilar estratégico para Cuyo, no sólo por su impacto en la generación de empleo directo e indirecto, sino también por su capacidad para fijar población en el territorio y diversificar la matriz exportadora.
En otro orden, aseguraron que en un contexto global demandante y cambiante, la incorporación de innovación tecnológica, modernización logística y marcos normativos predecibles resulta determinante para transformar el potencial de la región en un motor sostenido de desarrollo económico.
Al margen del contenido, la calidad de los expositores y demás, la foto de la tarde fue la de los demarchistas que le hicieron desplantes a Cornejo pero que en la ansiedad por no seguir perdiendo elecciones, sonrieron para la foto y se ilusionan con una alianza que les garantice cargos.
