La Administración Nacional de la Seguridad Social decidió extender el plazo para que sus empleados se sumen al Plan de Retiro Voluntario, en el marco de la política de ajuste impulsada por el Gobierno nacional. La prórroga busca darle más tiempo a los trabajadores para evaluar las condiciones económicas y definir su salida, tras una alta demanda de consultas internas.
La medida fue oficializada a través del Boletín Oficial y forma parte de una estrategia más amplia para reducir la estructura estatal. El programa está dirigido a personal de planta permanente que cumpla con requisitos de edad y antigüedad, ofreciendo indemnizaciones que, en muchos casos, superan las de un despido común (incluyendo pagos adicionales por adhesión anticipada).

En Mendoza, el impacto ya empieza a generar expectativa. Según estimaciones, alrededor de 50 empleados podrían adherirse al retiro voluntario, especialmente en las oficinas de atención al público (UDAI), donde se concentra gran parte del personal administrativo del organismo.
El perfil buscado apunta principalmente a trabajadores cercanos a la jubilación o aquellos que evalúan un cambio laboral. El cálculo de la compensación se basa en el mejor sueldo mensual multiplicado por los años de servicio, con sumas extra (según el momento en que se formalice la adhesión).
Desde el Gobierno sostienen que esta iniciativa apunta a “profundizar la reducción del Estado” y modernizar la gestión mediante la digitalización de trámites, mientras que desde los gremios advierten por posibles consecuencias en la atención presencial (especialmente en zonas alejadas de los grandes centros urbanos).
