La senadora nacional por Mendoza Anabel Fernández Sagasti le pidió formalmente a la vicepresidenta de la Nación y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, que le permita participar, debatir y votar de manera remota mientras dure la restricción médica que le impide viajar a Buenos Aires. El planteo se da en medio de una intensa actividad legislativa en la Cámara Alta, donde en los próximos días se debatirán proyectos impulsados por el Gobierno de Javier Milei, entre ellos la Ley de Tierras.
La legisladora, que cursa un embarazo de 32 semanas, presentó una nota acompañada por un certificado médico que contraindica los traslados de larga distancia, tanto por vía aérea como terrestre. Según explicó, la solicitud no implica adelantar su licencia por maternidad, sino continuar ejerciendo sus funciones parlamentarias desde Mendoza.
La medida fue confirmada en un video difundido en sus redes durante las últimas horas del lunes. En el archivo fílmico Fernández Sagasti contó que le pidió a Villarruel que disponga “los medios virtuales necesarios para que pueda participar de la próxima sesión“, en la que está previsto el tratamiento de la Ley de Tierras. “No estoy incapacitada para leer expedientes, para debatir ni para votar; simplemente no puedo viajar largas distancias“, afirmó. Además, sostuvo que las herramientas virtuales “ya han sido probadas y autorizadas incluso por la Corte Suprema de Justicia de la Nación“, por lo que consideró que no existen motivos para rechazar el pedido.
Los argumentos del pedido de Anabel Fernández Sagasti
En la presentación enviada a Villarruel, Fernández Sagasti insistió en que no busca “una dispensa para dejar de trabajar ni procurando anticipar una licencia por maternidad. Es exactamente lo contrario: quiero sesionar y cumplir plenamente con el mandato que me confiaron los mendocinos”.
La senadora también argumentó que la imposibilidad de viajar afecta de manera distinta a los representantes del interior del país que a quienes residen en el Área Metropolitana de Buenos Aires. En el video señaló que “si yo fuera una senadora de la Ciudad de Buenos Aires o de la provincia de Buenos Aires, esto no me afectaría; podría estar presente en el recinto“, mientras que recorrer más de 1.000 kilómetros “podría afectar mi salud y la de mi bebé“.
Ese mismo planteo fue desarrollado en la nota presentada ante Villarruel, donde afirmó que “la diferencia no la marca el embarazo, la marca la distancia“ y advirtió que impedir su participación virtual dejaría a Mendoza con una representación incompleta en el Senado.
La legisladora recordó además que la Cámara Alta ya cuenta con un sistema de participación remota utilizado durante la pandemia y sostuvo que esa modalidad fue avalada por la Corte Suprema. En ese sentido, aseguró que existen mecanismos de verificación de identidad y seguridad suficientes para habilitar su intervención de manera excepcional, individual y transitoria, hasta el inicio de su licencia por maternidad o hasta que los médicos vuelvan a autorizar los viajes de larga distancia.
Por último, dejó asentada una reserva para acudir a la Justicia Federal si el pedido fuera rechazado, al considerar que una decisión de ese tipo vulneraría el derecho de Mendoza a contar con la representación completa que le corresponde en el Senado.
