La posibilidad de avanzar con una reforma constitucional para eliminar las elecciones legislativas de medio término abrió una nueva tensión dentro de Cambia Mendoza. El Partido Demócrata Progresista (PDP), uno de los espacios aliados al oficialismo provincial y con cercanía política al sector de Luis Petri, difundió un duro comunicado en el que rechazó de plano la iniciativa y advirtió sobre un “retroceso institucional” en la provincia.
El posicionamiento del PDP no solo cuestiona el contenido de la propuesta, sino que además deja entrever las diferencias internas que persisten dentro del armado político que lidera el gobernador Alfredo Cornejo. La discusión aparece en un contexto de reacomodamiento de fuerzas dentro del oficialismo mendocino, donde distintos sectores comienzan a marcar perfil propio de cara al futuro político de la coalición.
En el comunicado, el partido sostuvo que eliminar las elecciones de medio término implicaría “debilitar el control ciudadano sobre el poder político” y otorgar “un cheque en blanco por cuatro años” a la dirigencia gobernante. “Menos democracia nunca es el camino para construir mejores instituciones”, señalaron desde la Junta Promotora del espacio.

Además, el PDP rechazó el argumento económico que suele aparecer en favor de reducir la cantidad de elecciones. “Las elecciones no son un gasto inútil: son una inversión en institucionalidad, transparencia y legitimidad democrática”, remarcaron. En la misma línea, consideraron que la sociedad continuará votando cada dos años debido al calendario nacional, por lo que la modificación no alteraría sustancialmente la frecuencia electoral.
Uno de los puntos más contundentes del documento apunta contra la posibilidad de abrir una reforma constitucional en Mendoza. Según el espacio político, la provincia no enfrenta ninguna crisis institucional que justifique modificar las reglas fundamentales del sistema político y alertaron sobre el riesgo de habilitar debates “oportunistas” alrededor de la Constitución provincial.
El PDP también aprovechó el pronunciamiento para reivindicar su rol dentro de Cambia Mendoza. “La lealtad al frente no se mide por el silencio”, afirmaron, en una frase que resonó dentro del oficialismo provincial como una señal directa hacia la conducción política del espacio.
Aunque el Gobierno provincial todavía no formalizó ninguna iniciativa concreta para modificar el sistema electoral, el tema ya comenzó a generar movimientos internos y posicionamientos políticos. La reacción del PDP evidencia que cualquier intento de avanzar sobre una reforma constitucional podría abrir un fuerte debate dentro del propio oficialismo, donde conviven sectores con miradas diferentes sobre el funcionamiento institucional y el futuro de la coalición gobernante.
