La inteligencia artificial se convirtió en una herramienta cada vez más utilizada para realizar consultas sobre salud, síntomas y tratamientos. Sin embargo, especialistas advirtieron que cerca del 50% de las respuestas médicas generadas por chatbots de IA presentan algún grado de imprecisión, lo que plantea riesgos para quienes toman decisiones sobre su salud basándose únicamente en estas plataformas.
La advertencia surge a partir de distintos estudios que analizaron la calidad de las respuestas brindadas por sistemas de inteligencia artificial generativa, como los asistentes conversacionales que millones de personas utilizan diariamente para resolver dudas médicas. Los resultados mostraron que, aunque suelen ofrecer información comprensible y bien redactada, no siempre son completamente correctas ni están actualizadas.
El problema de las “alucinaciones”
Uno de los principales desafíos de estas herramientas son las denominadas “alucinaciones”, un fenómeno por el cual la inteligencia artificial genera respuestas falsas o inventadas con apariencia de ser verdaderas.
Los especialistas explican que estos sistemas están diseñados para predecir texto y generar respuestas coherentes, pero no necesariamente para verificar la exactitud de cada dato. Como consecuencia, pueden presentar diagnósticos erróneos, recomendaciones incompletas o información médica sin respaldo científico.
La situación preocupa especialmente porque cada vez más personas recurren a estos servicios antes de consultar a un profesional o para interpretar estudios médicos, síntomas o tratamientos.
Por qué recomiendan no reemplazar al médico
Los expertos coinciden en que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para obtener información general, comprender conceptos médicos complejos o preparar preguntas para una consulta profesional.
Sin embargo, remarcan que no debe utilizarse como sustituto de la evaluación realizada por un médico, ya que carece de acceso a la historia clínica completa del paciente, estudios complementarios y otros factores necesarios para realizar un diagnóstico adecuado.
Además, una respuesta incorrecta puede generar desde ansiedad innecesaria hasta retrasos en la consulta médica o decisiones equivocadas respecto de tratamientos y medicamentos.
Cómo utilizar la inteligencia artificial de manera segura
Ante este escenario, los especialistas recomiendan tomar las respuestas de la IA como una orientación inicial y no como una verdad definitiva.
También sugieren contrastar la información con fuentes oficiales, sociedades científicas o instituciones de salud reconocidas, además de consultar siempre con profesionales cuando se trate de síntomas, diagnósticos o tratamientos.
La inteligencia artificial continúa mejorando y gana terreno en múltiples ámbitos, incluida la medicina. Sin embargo, los expertos advierten que todavía está lejos de reemplazar el criterio clínico humano y que confiar ciegamente en sus respuestas puede representar un riesgo para la salud.
