La situación financiera de las familias argentinas continúa deteriorándose. Según el último Informe de Bancos del Banco Central (BCRA), la morosidad en los créditos otorgados a los hogares llegó al 12,8% en mayo, el nivel más alto en más de dos décadas. El dato refleja un incremento de 0,4% respecto de abril.
A nivel general, la irregularidad del crédito al sector privado alcanzó el 7,7%, lo que se traduce en un incremento de 5,1% en comparación con el año pasado. Según se detalló, el principal factor detrás de ese aumento fue el deterioro de la cartera de las familias.
Los préstamos personales son los que presentan el mayor nivel de incumplimiento, con una morosidad del 15,9%, seguidos por las tarjetas de crédito (13,1%) y los créditos prendarios (7,7%). En cambio, los préstamos hipotecarios mantienen un nivel mucho más bajo, con apenas 1,6%.
Las cuotas dejaron de “licuarse” y pesan cada vez más en el ingreso
El Banco Central también advirtió que el esfuerzo que deben hacer los hogares para afrontar sus deudas aumentó considerablemente. Según su último Informe de Estabilidad Financiera, en abril el pago mensual de créditos representó el 24,1% de la masa salarial formal, cuando dos años atrás ese porcentaje no llegaba al 9%.
Entre las causas, el organismo señaló que las tasas de interés reales dejaron de licuarse por la inflación y pasaron a ser significativamente positivas, encareciendo el costo del financiamiento.
Los datos oficiales muestran además que el problema golpea especialmente a los más jóvenes. Entre los deudores de 18 a 25 años, la morosidad supera el 40%, mientras que también se registran elevados niveles de incumplimiento entre quienes obtuvieron créditos a través de entidades no financieras, donde el indicador ronda el 30%.
Pese al deterioro, el Banco Central sostuvo que el sistema financiero mantiene niveles de capital y liquidez suficientes para absorber el incremento de la mora sin comprometer su estabilidad.
