El Parlamento Europeo resolvió este miércoles frenar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur al habilitar una consulta formal al Tribunal de Justicia (TJUE) para que determine si el convenio respeta los tratados comunitarios. La decisión implica la paralización del proceso de ratificación hasta que el tribunal emita su dictamen.
La moción fue aprobada con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, reflejando las divisiones internas dentro del bloque europeo. Una iniciativa similar impulsada por el espacio ultraderechista Patriotas por Europa no prosperó. La votación tuvo lugar apenas cuatro días después de la firma del acuerdo, celebrada el sábado pasado en Asunción, Paraguay.
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur fue firmado tras 26 años de negociaciones y dio inicio a un complejo proceso institucional para su entrada en vigor. Sin embargo, este nuevo paso judicial podría retrasar su implementación entre 18 y 24 meses, según estimaciones del propio Tribunal de Justicia.
🔴 VICTORY!
— The Left in the European Parliament (@Left_EU) January 21, 2026
The European Parliament has voted for The Left's request to refer the Mercosur agreement to the ECJ.
A blow to this treaty, which is destructive to agriculture, the climate, and health.
"A great victory for farmers. A great victory for the Left" – @lukeming pic.twitter.com/cRTDRDf1Bp
Debido a las diferencias de criterio existentes dentro de Europa, el Consejo de la UE había optado por dividir el acuerdo en dos partes: un capítulo comercial y otro institucional y político. Esta estrategia buscaba acelerar la entrada en vigencia del tramo arancelario, ya que la política comercial es una competencia exclusiva de la UE y solo requiere la aprobación del Parlamento Europeo.
No obstante, los legisladores decidieron que el TJUE analice la base jurídica tanto del acuerdo de asociación completo como del acuerdo interino comercial, en particular el denominado mecanismo de reequilibrio, que permite a los países del Mercosur cuestionar normas europeas que consideren perjudiciales para sus exportaciones.
Además, se puso en duda la validez legal de la división del acuerdo, ya que la parte política requiere la ratificación de los 27 parlamentos nacionales de la Unión Europea. El acuerdo de asociación solo entrará en vigor plenamente cuando todos los Estados miembros de la UE y los países del Mercosur completen sus respectivos procesos legislativos.
Pese a la suspensión, la Comisión Europea podría avanzar con la aplicación provisional del capítulo comercial si al menos un país del Mercosur completa su proceso de adopción. En Argentina, el presidente Javier Milei incluyó la aprobación del acuerdo en el temario de sesiones extraordinarias del Congreso, aunque el convenio también deberá ser ratificado por los parlamentos de los países miembros del Mercosur.
