Con la mirada puesta en el Mundial 2026, Lionel Messi transmitió tranquilidad y confianza luego de la victoria por 3-0 ante Islandia, el último compromiso amistoso de la Selección argentina antes de su debut frente a Argelia. El capitán albiceleste, autor del segundo gol de la noche, aseguró que el plantel mantiene intactas las ganas de competir y prometió máxima entrega durante la defensa del título.
Tras el encuentro, el rosarino se mostró satisfecho por haber sumado minutos luego de algunas molestias físicas que habían generado preocupación. “Me sentí muy bien, tenía ganas de arrancar ya e ir sacándome los miedos que te quedan cuando tenés la molestia”, expresó el delantero, quien además reconoció que está disfrutando cada momento de una nueva participación mundialista.
Messi también destacó que el equipo todavía cuenta con varios días de preparación antes del estreno en la Copa del Mundo y remarcó la importancia de llegar en óptimas condiciones. “El objetivo es ponernos bien todos y llegar bien al debut”, señaló el capitán, que se perfila como una de las principales figuras del certamen.
Al referirse a las expectativas del seleccionado dirigido por Lionel Scaloni, el astro argentino dejó en claro que la ambición sigue siendo la misma que llevó al grupo a conquistar títulos en los últimos años. “Este grupo sigue demostrando que está con las mismas ganas y la misma ilusión de querer competir. Hay que ir paso por paso”, sostuvo.
Además, envió un mensaje especial para los hinchas argentinos, que volverán a acompañar masivamente al equipo durante la cita mundialista. “Vamos más juntos que nunca. Que la gente no tenga dudas de que vamos a dejar todo, como lo hicimos siempre”, afirmó. En la misma línea, remarcó que la Selección argentina mantiene una identidad competitiva que la convierte en un rival de cuidado para cualquiera.
La noche también tuvo un valor histórico para Messi. Con su tanto frente a Islandia, alcanzó los 117 goles con la camiseta argentina y se transformó en el goleador más longevo de la historia de la Selección, superando una marca que pertenecía a Ángel Labruna desde 1957. Un nuevo récord que agranda aún más el legado del capitán albiceleste.
